Carta abierta a mi hijo sobre pornografía

Por Explora Life.

Carta a mi hijo pornografia

Para mi querido hijo:

Sé que esta es una conversación que ningún hijo quiere tener con su madre, a ninguna edad, por eso voy a “librarte” un poco de este tema.

Por medio de esta carta voy a ahorrarte el tener que hablar conmigo cara a cara sobre sexo. O específicamente, sobre pornografía.

Sin embargo es una conversación que debemos de tener.

Sé que fracasaré en mi deber como madre, guía y mujer si no comparto esta información contigo, información que tiene el poder de impactar enormemente durante tu vida sexual y tus relaciones.

Escucha cuidadosamente. Esto es importante.

Primero que todo, sé que has visto pornografía. Seguramente has visto mucha pornografía. Al principio me costó trabajo asimilarlo. Nadie quiere imaginarse a su hijo viendo extraños teniendo sexo.

Pero sé que el mundo es muy diferente ahora, y era inevitable que vieras pornografía, desde el momento en que te dimos tu celular y tu propio computador.

Esto me pone triste pero no por la razón que estás pensando. No hay nada malo con el sexo, y no hay nada malo en estar interesado en el. Estoy molesta porque pienso que mirar pornografía tiene el potencial de afectar tu experiencia sexual de una manera negativa.

Y no solo soy yo.

Esto es información corroborada:

“Personas que ven mucha pornografía tienen problemas para disfrutar tener sexo real con una pareja real".

(Click para twittear)

Yo no quiero que seas ese chico, por tu bien y el de tu pareja.

De verdad deseo que tú puedas ser libre para comenzar una vida sexual sin todo lo fuerte, desalmado y sexista que existe en el imaginario de la pornografía.

Deseo que todos ustedes puedan tener la oportunidad de explorar el sexo orgánicamente, con todas las sorpresas, emociones y excitaciones.Sin expectativas y prejuicios.

 

Así solía ser en los viejos tiempos.

Entiendo que el genio del porno no puede regresar a su botella. Tu generación es un producto de nuestra generación, y todos van en el mismo barco.

Sin embargo, hay varias cosas que necesitas saber.

Creo que nadie va a decirte esto, por eso aquí te las escribo. Recuérdalas.

El porno no es sexo real.

Casi todo lo que ves en Internet es sexo artificial. Son personas teniendo sexo por dinero.

¡Es su trabajo! Así como las modelos en los anuncios publicitarios no son una representación de cómo se ven las personas normales y Call of Duty no es una representación de la guerra en la actualidad, el porno tampoco es lo mismo que el sexo.

No te compares con el hombre que ves haciendo porno.

A las estrellas porno hombres, los escogen por sus penes gigantes y por su habilidad de mantener una erección por largo tiempo.

A veces usan drogas como el Viagra para hacer esto.

O el video es editado para hacerlo ver como una sesión de sexo continua, cuando no es así.

También muchas de las veces no tienen pelo o están sin vello púbico.

Esto lo hacen con el propósito de detallar el primer plano – no porque las mujeres prefieran hombre sin pelo.

No compares a tu pareja con la mujer que ves haciendo porno.

Esto parece ser obvio, pero necesito decirlo con detalles.

Usualmente las actrices de pornografía tienen los senos de mentiras, son más grandes y delineados que su cuerpo natural y siempre apuntan al techo sin importar en qué posición se encuentra ella. Los senos naturales no se ven o se mueven así.

A menudo las mujeres que hacen pornografía han tenido cirugías en sus vaginas para hacerlas ver “impecables”.

Si, la cirugía vaginal existe.

Así que, las vaginas que ves en la pornografía se ven muy diferentes a las vaginas de la vida real, las cuales son mucho más diversas en apariencia.

Hay muchas más cosas que las mujeres que hacen porno hacen para alterar la apariencia de sus genitales, todo lo que sea desde el láser en su vello púbico hasta blanquear sus anos.

Si, lo sé. No quieres estar discutiendo sobre el blanqueamiento anal con tu mamá, pero aquí estamos, y es por tu propio bien.

Necesitas saber que no hay nada remotamente natural en los cuerpos que ves en mucha de la pornografía.

Las mujeres fingen en el porno.

Las mujeres que hacen porno son pagadas para verse como si disfrutaran de todo. TODO – sin importar la inconformidad, lo embarazoso, penoso o doloroso.

A estas mujeres les pagan para aparentar excitación aun cuando están siendo degradadas o abusadas. Aun todavía cuando son sometidas a la violencia. Mientras más humilladas y peligroso es el sexo, mayor es el pago.

Piénsalo por un momento.

Si tienes que pagarle más a alguien para hacer algo, es porque no lo quieren hacer.

Es por esto que nunca debes pensar que las respuestas de las mujeres en la pornografía son un indicativo de cómo las mujeres reales van a responder en el sexo.

Tú no quieres una pareja que aparente su placer.

A una mujer real normalmente le llevará más tiempo prepararse que a la mujer que ves en porno, quien ha sido pagada para hacer teatro. Su placer es casi una actuación.

El sexo en la pornografía no es un indicativo del gusto de las mujeres.

Dentro del amorío, relaciones sexuales consensuales, no hay bien o mal. Hay diferente estilo para cada tipo persona.

Pero hay algunas cosas que el porno interpreta como placentero para todas las mujeres cuando, de hecho, muchas de las mujeres no están de acuerdo con estos. Como por ejemplo eyacular en su cara o tener sexo anal.

¿Sabías que las actrices porno son pagadas el doble si tienen sexo anal? Ahora lo sabes.

Y recuerda lo que dije sobre las mujeres que tienen mejores pagos por ciertos tipos de sexo. Esto significa que la estrella porno necesita un incentivo extra.

Esto hace referencia también azotadas, tirar del cabello o cualquier tipo de trato rudo.

No asumas que será lo mismo en la vida real, solo porque lo has visto en porno.

Siempre pregunta primero.

Nunca cometas el error de pensar que una chica quiere experimentar algo solo porque tú lo viste en el porno o porque a la chica con la que estuviste la última vez le gusto.

El porno es hecho por el hombre para el hombre.

Eso significa que lo que tú ves es usualmente lo que un hombre quiere hacer – no lo que una mujer quiere disfrutar.

Aquí es casi imposible hablar de un valor absoluto porque el gusto sexual es altamente individual, pero comparemos el porno con la comida.

Hay cierta comida que tiene un pocos fanáticos – digamos, el brócoli .

En serio, hay personas que disfrutan comiendo esa comida (y muy bien por ellos! sin juzgar a nadie!), pero estas personas no son un indicativo del común denominador.

Ahora imagínate si cada programa de cocina en la televisión destaca el brócoli en cada comida que se cocina.

Sería raro, ¿verdad?

Pero si miras muchas veces programas de cocina, podrías ser engañado fácilmente creyendo que todo el mundo ama el brócoli. TODOS. TODO EL TIEMPO.

No lo hacen y el porno es algo similar.

El hacer cosas como el sexo anal, doble o triple penetración, y eyacular en la cara de las mujeres, que es muy común en la mayoría de la pornografía, puedes fácilmente inducirte en el error de pensar que a cada mujer le guste esas cosas. Pues no señor.

Piénsalo como si fuera el brócoli del sexo. Un gusto adquirido. Amado por algunos. Odiado por muchos.

Así que siempre pregúntales a tus invitados antes de intentar servirles brócoli.


A este punto, creo, te he dado lo suficiente en que pensar.

Ahora quiero que compartas esta carta con tus amigos. Compártelo en Facebook.

Con amor,

Mamá

¿Si tienes hijos, planeas hablar con ellos sobre el porno? ¿Cómo te desenvuelves al hablar con ellos sobre el porno, o de temas similares?

Por Explora Life.



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