Los Increíbles Mitos de la menstruación en el mundo

Por Nerea Rodriguez.

Soy mujer y sé que la menstruación es algo normal en el ciclo de la vida. A veces, estos días del mes pueden alterar nuestro humor o nuestra piel, y a muchas nos puede resultar un tanto desagradable, pero la verdad es que esta incomoda temporada nos hace quienes somos y gracias al periodo y a todo el ciclo es que podemos dar vida. 

Sin embargo, no todo el mundo ve la menstruación como algo natural; en algunos países siguen existiendo mitos y creencias que recaen en la salud de la mujer. No soy quién para juzgar la cultura de cada país, pero sé que hay situaciones específicas que pueden ponernos en riesgo.

Economía

Si has comprado toallas higiénicas, tampones o lo que uses, sabes que estos productos no son del todo económicos. Por lo anterior existen lugares del mundo como Kenia donde las mujeres tienen que recurrir a otro tipo de productos como pedazos de colchón, ramitas, hojas, barro, periódicos, o lo que puedan encontrar para hacer las veces de una toalla higiénica. El principal problema de estos “productos” es que pueden generar infecciones serias; esto hace que muchas niñas se abstengan de ir al colegio y prefieran quedarse en casa durante estos días.

Para solucionar esta situación, Femme International suministra kits sanitarios para equipar adecuadamente a estas mujeres. Los paquetes contienen una copa menstrual o toallas higiénicas reutilizables, un recipiente para limpiar la copa (reutilizable también), una pequeña toalla, una pastilla de jabón y un espejo de mano.

En Estados Unidos el problema económico persiste. Las mujeres sin techo ven la menstruación como uno de sus grandes problemas. Esto se debe a que en los albergues donde se refugian, los tampones y las toallas higiénicas son algunos de los artículos más escasos. Sumado a lo anterior, ellas tampoco pueden acceder a duchas, por lo que el riesgo de infección es bastante alto. Para contraponerse a estas dificultades Distributing Dignity ha surgido como una organización sin ánimo de lucro que  distribuye productos de higiene femenina entre los refugios de Nueva York, Nueva Jersey y Pensilvania.

Aislamiento o exclusión

En algunos países, el hecho que una mujer tenga la regla significa que se debe apartar de la sociedad y no se le permite realizar ciertas actividades. En algunas zonas de Japón, por ejemplo, las mujeres no pueden desarrollar trabajos que son tradicionalmente masculinos como hacer Sushi, creen que tener la menstruación causa “desequilibrio” en el gusto. Para acabar con este mito en 2011 un empresario abrió un restaurante de Sushi en el que solo pueden trabajar mujeres. El lugar sigue en pie hoy en día, mostrando que el “desequilibrio” nos hace buenas cocineras de cualquier comida.

Este no es el único caso de aislamiento o exclusión, en algunos lugares de Nepal cuando las mujeres están en aquellos días se les aísla en un cuarto oscuro. Esto sucede en algunas zonas rurales y es típico que se les lleve a una habitación sin luz donde no puedan tener contacto humano, dicha práctica es llamada Chaupadi. Decidida a exterminar por completo este ritual, Rupa Chan Shah da clases en un curso donde enseña a las niñas que tener la regla no es un pecado y las anima a asistir a clases.

El secreto

Aunque normalmente no vamos ventilando que estamos en nuestros días, a algunas mujeres no nos molesta que nuestras amigas o pareja se enteren, incluso las personas que nos rodean. Sin embargo, en Malawi es un secreto estricto. La vergüenza que produce el tema en los padres hace que no se atrevan a hablar del tema con sus hijas, de hecho, para que las niñas sepan lo que deben hacer y cómo protegerse, se ven obligadas a acudir a personas cercanas a la familia como tías o primas, quienes les enseñan cómo hacer toallas higiénicas con trapos viejos. Sin embargo, les advierten que no pueden hablar con hombres durante su regla.

Cerca a nosotros, en Bolivia, se les pide a las mujeres que escondan las toallas higiénicas, incluso que las aparten de la basura común. Esto se debe a que se piensa que, al estar usadas, pueden causar  enfermedades como cáncer. Por estas creencias las niñas deben guardar las toallas higiénicas que usen y desecharlas al llegar a su casa en un lugar especial, alejado de los demás desperdicios. La vergüenza de estas niñas al tener la menstruación seguiría pasando de una generación a otra a menos que se cambiara el pensamiento. Por esto, Unicef decidió hacer una intervención para mejorar el entorno escolar de las menores; este plan incentiva una educación más amplia sobre el ciclo menstrual, al tiempo que aumenta el acceso a materiales absorbentes y mejora las instalaciones sanitarias.

Otras creencias

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La higiene es esencial durante los días de la menstruación, pero en algunos países ducharse al tener la regla es sinónimo de enfermedades u otras consecuencias negativas. En Afganistán, las mujeres no se pueden bañar en “sus días” porque se cree que serán infértiles y perderán su dignidad. El programa de Agua y Saneamiento de Unicef ha intervenido en el país y ha creado un plan que incluye instalaciones para la higiene menstrual y educa, desde las escuelas de Afganistán, en prácticas apropiadas para convivir con la menstruación.

En Irán el 48% de las mujeres creía que la menstruación era una enfermedad, sin embargo al recibir educación acerca del periodo, ellas asimilaron y entendieron la importancia de la higiene y el hecho que todo era parte de un ciclo natural de la mujer. Tanto fue el impacto que el 61% comenzó a ducharse cuando tenía el periodo.

Las creencias en la India giran en torno a la comida, las mujeres deben estar alejadas de cualquier tipo de vegetal porque supuestamente lo estropean con tan solo tocarlo. También deben permanecer lejos de la comida porque creen que pueden contaminarla. Con el fin de aclarar estos mitos se creó la Menstrupedia, un portal multimedia muy atractivo y entretenido que tiene como fin acabar con las leyendas que excluyen y ponen en riesgo a la mujer.

Yo soy colombiana

Me he dado cuenta que no estamos exentas de este tipo de mitos. Hay personas que no se dejan cortar el pelo por una mujer que tiene el periodo porque creen que puede dañárselos.

Incluso existen madres que no quieren que sus hijos recién nacidos sean vistos o tocados por mujeres con la regla, porque les pueden hacer daño a la salud. Hay quienes no quieren siquiera ver a sus novias en estos días, huyen de ellas. He visto personas que se escandalizan al tener un paquete de toallas higiénicas visible en sus baños y otras que no pueden entender por qué hay mujeres que tienen accidentes y manchan sus pantalones o sábanas. Algunos padres les dicen a sus hijas que no digan que están en sus días, o si escuchan un comentario al respecto se incomodan y las reprenden.

Pero lo que todas estas personas no entienden es que la menstruación es normal dentro de nuestras vidas, que no tiene porque ser un tabú, que es necesario hablarlo con libertad e intentar que estos días (que por sí mismos no son muy agradables) no sean empeorados por supersticiones que nos hacen sentir como si tenerlo fuera un pecado.

Fuente: The Huffington Post

Por Nerea Rodriguez.



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